¿REALMENTE FUNCIONAN LOS AHORRADORES DE COMBUSTIBLE?

Antonio Hernando Grande, Doctor en Ciencias Físicas, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Director del Instituto de Magnetismo Aplicado de la UCM, nos habla sobre la verdad en los ahorradores de combustible.

Cualquier sistema o dispositivo que permita ahorrar combustible es bien recibido por parte de los automovilistas. Algunos de estos sistemas son los reprogramadores del software del motor, ciertos aditivos incluso, los polémicos ionizadores. De todos ellos, ¿cuáles funcionan realmente?

 
 
 
Economizadores de combustible, ¿funcionan?
 

Ahorrar en tiempos de crisis. Esta premisa en el mundo del automóvil puede tener muchas variantes. En lo relativo al precio medio del combustible y si analizamos el último informe del Boletín Petrolero Europeo, los precios de la gasolina y del gasóleo acumulan una subida desde el 1 de enero de 2010 de un 7,06 y de un 10,64 por ciento, respectivamente. Pues bien, además de cambiar ciertos hábitos en nuestra conducción, también existen dispositivos que pueden ayudarnos a visitar con menos frecuencia las gasolineras.

Si analizamos el mercado, hay sistemas y productos que pueden ayudar a reducir el gasto de combustible, son los denominados economizadores. Desde el punto de vista científico, los estudios realizados ¿qué validez tienen? Analizamos la ‘eficacia’ de algunos de estos dispositivos.

Uno de los ionizadores más conocidos del mercado.
Uno de los ionizadores más conocidos del mercado.

Ionizadores

Los ionizadores son los más polémicos por su eficacia real y por su viabilidad científica. El principio teórico en el que se sustentan algunos de estos ionizadores deja un tanto perplejo. Uno de los dispositivos más conocidos es el Ecofuel 21. En su página web, se puede leer: ‘es un pequeño tubo con imanes que tiene el tamaño de un encendedor, es muy pequeño y ligero y no precisa instalación, lo colocamos nosotros mismos en el conducto del combustible, antes del carburador o rampa de inyección en sólo 3 minutos’. Los dudosos principios en los que se basa este dispositivo argumentan lo siguiente: unos imanes enfrentados instalados en el manguito de entrada de combustible, producen una reacción en la gasolina/gasóleo, ionizando el combustible. Al ionizarla, se mejora la mezcla entre la gasolina y el aire, repercutiendo posteriormente en una combustión más eficaz. Otro de los ‘superpoderes’ de la ionización es que el combustible ionizado está más libre de impurezas, porque en el proceso químico se ha eliminado cualquier tipo de sedimento y partículas.

En nuestras investigaciones y recurriendo a expertos reales en el tema, Autopista.es ha encontrado un excepcional trabajo en la web www.kurioso.es. Antonio Hernando Grande, Doctor en Ciencias Físicas, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Director del Instituto de Magnetismo Aplicado de la UCM, admite que los ‘hidrocarburos pueden ionizarse como cualquier molécula… pero cambiar la configuración de las moléculas que los forman es una proposición difusa e indeterminada’. Hernando también señala que ha habido diversas patentes sobre ionización. Éstas, aplicadas al mundo de los hidrocarburos, han dado como resultado diversos informes y análisis poco concluyentes y faltos de rigor. Además, la mezcla entre el combustible y el aire se realiza en la cámara de combustión y no en el manguito situado justo antes de la cámara (los efectos del imán en el manguito son muy temporales e inexactos; además, esos ‘supuestos’ efectos sólo se producen en el lugar exacto en el que está colocado el imán y no tienen ningún tipo de repercusión en la cámara).

Autopista.es también ha consultado a otro experto en la materia, en este caso a Jesús Casanova Kindelán, Director del Departamento de Ingeniería Energética y Fluidomecánica de la Escuela Superior de Ingenieros Industriales de la Universidad Politécnica de Madrid. Al igual que el Doctor Hernando, Kindelán habla del poco peso y rigor científico de los efectos de los imanes sobre los hidrocarburos. Asimismo, también señala que si realmente tuviera resultados positivos y efectivos, las marcas de coches ya los habrían ofrecido con anterioridad de serie en sus motores. Admite que en motores muy viejos, aquellos casi vetustos propulsores con carburador y en muy mal estado, sí que podrían tener algún tipo de efecto, al igual que los aditivos que, con su propiedad ‘detergente’ contribuirán a limpiar todos los circuitos, contribuyendo a mejorar a la larga el rendimiento del motor. Pero insistimos, sólo en el caso de motores con carburador de hace ya unos cuantos años.

El Catedrático Jesús Casanova echa al traste todos estos ‘pseudo inventos’:
"Cuando un hidrocarburo se somete a un altísimo campo magnético puede cambiar muy ligeramente algunas de sus propiedades físicas, pero no las químicas. La realidad en este caso es que el motor no puede enterarse de que el combustible ha pasado por un imantador y ninguno de los fenómenos que ocurren en su interior se vería afectado de ninguna forma. La cantidad de energía que pueden liberar por litro de combustible en el proceso de combustión es muy parecida en todas las gasolinas y en todos los gasóleos (mayor en los gasóleos), ya que depende de su estructura molecular y como dije antes magnetizar el combustible no modifica esencialmente dicha estructura molecular.
En los motores actuales se libera prácticamente todo el poder energético del combustible durante la combustión, pero luego se pierde parte de la energía en pérdidas de calor al refrigerante, al ambiente y en el gas de escape, y en fricción en los elementos móviles del motor (pistones, cigüeñal, alternador, bombas de agua, aceite y combustible, etc.). Es evidente que magnetizar, imantar o ionizar (como lo queramos llamar) el combustible no puede afectar tampoco ni a las pérdidas de calor ni a la fricción, luego no se puede sacar de donde no hay."

Las reprogramaciones de la centralita electrónica sí que son efectivas.
Las reprogramaciones de la centralita electrónica sí que son efectivas.

Reprogramadores del software motor

Sí que son efectivos. A través de una modificación en diversos parámetros del motor como la inyección, mezcla entre el aire y el combustible y la sobrealimentación, se consigue una electrónica a la carta. Con ello, no sólo se consigue un aumento de potencia, sino también un gasto de combustible menor. Al reprogramar la electrónica del automóvil, el par motor se adapta a las necesidades del conductor. Los precios en el mercado de sistemas reprogramadores del software varían – a partir de 300 euros, incluso menos en determinadas promociones-. Asimismo, también varían los ahorros de combustible que pueden conseguir resultados superiores a un 10 por ciento de reducción. Algunas de las páginas web en las que puedes pedir presupuesto para que reprogramen la centralita electrónica del motor son: www.demacmotor.com / www.donspeed.com y www.dimsport.es. http://www.digi-tec.es/.

La reprogramación de la centralita electrónica, por tanto, sí que resulta efectiva. Sin embargo, los automovilistas tienen que plantearse dos posibles inconvenientes: en primer lugar, dicha reprogramación, ¿es detectable en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV)?; y en segundo lugar, si el coche está en garantía, ¿se podría perder? En cuanto a la primera de las preguntas, si la modificación se ha realizado sobre la centralita electrónica original, actualmente los centros que realizan inspecciones técnicas no tienen medios para detectar dicho cambio. No obstante, si el conductor decide por su cuenta y riesgo instalar una centralita adicional, este hecho sí que es fácilmente detectable.

Respecto a si cubre o no la garantía oficial de la marca una reprogramación de la centralita electrónica, la ley general de garantías explica que cualquier tipo de modificación realizada anula de forma inmediata la garantía. Ahora bien, hay diversos fabricantes que ofrecen dicha reprogramación (incluso, kits de potenciación), por lo que en este caso sí que quedaría cubierta la garantía.

Los aditivos, según los expertos, realmente efectivos en motores algo viejos.
Los aditivos, según los expertos, realmente efectivos en motores algo viejos.

Aditivos y combustibles específicos

Los aditivos son limpiadores con efecto detergente que contribuyen a limpiar cualquier sedimento de combustible existente en inyectores y en otros lugares por los que circula. Con ellos, la duración mecánica es mayor, el arranque del motor es más suave, incluso se logra una leve reducción de las emisiones y del consumo de carburante. Los expertos en la materia avanzan que utilizar aditivos en vehículos nuevos no merece la pena, aunque sí que pueden resultar efectivos en automóviles con propulsores viejos y con un buen puñado de kilómetros.

Por otro lado, varias de las más conocidas petroleras aseguran que la última versión de su combustible x garantiza más kilómetros con el depósito lleno. Pues bien, una de las fuentes consultadas por Autopista.es, el Catedrático Jesús Casanova, es claro y contundente al respecto: ‘ningún combustible por sí mismo puede llegar a reducir el consumo.’